El Día Internacional del Migrante del año 2008, se realizó en Buenos Aires el Tercer Tribunal de Mujeres Migrantes. Fue organizado por la Asociación Civil de Derechos Humanos Mujeres Unidas Migrantes y Refugiadas en la Argentina (AMUMRA). Presentamos una crónica y percepciones sobre el evento.
En los dos Tribunales anteriores, se evidenció la situación que atraviesan en forma concreta y específica las mujeres migrantes en Argentina, debido a la discriminación por género y etnia, la falta de documentación y la exposición a la violencia física, psíquica y sexual.
Para AMUMRA,
fueron dos los objetivos principales del Tercer Tribunal: en primer lugar, visibilizar y denunciar ante la opinión pública la discriminación que experimentan las mujeres migrantes y refugiadas en diversos ámbitos de su vida, la impunidad ante violaciones y asesinato; y, en segundo lugar, empoderar a las actoras que participan en el proceso y fortalecer los compromisos de los movimientos de mujeres.
De manera que para llevar a cabo estos objetivos políticos, se convocó a un Jurado Nacional y otro Internacional. El primero estuvo conformado por el Dr. Fabian Salvioli - Integrante del Comité de Derechos Humanos de la ONU-, la Lic. Liliana Hendel -Periodista de Canal 13-, el Sr. Adolfo Pérez Esquivel -Premio Nóbel de la Paz-, la Lic. Mariana Carbajal -Periodista de Pagina 12-, y la Dra. Maria José Lubertino -Presidenta del Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo-.
Mientras que el Jurado Internacional estuvo conformado por la Sra. Celina Torrico - Ministra de Justicia de Bolivia-, la Dra. Delina Elina Joffre Romandu, de Bolivia, la Prof. Dra. Silvia Pimentel -de PUC- SP, CLADEM, CCR e Comité CEDAW/ONU-, y la Lic. Ana Falù -Directora Regional y cono Sur Brasil de UNIFEM-.
Otros en Red estuvo en este evento -a través de una de sus integrantes que propicia un colectivo de género y participa en diversos espacios afines-, realizado en la Plaza de Mayo de la Ciudad de Buenos Aires.
A medida que se desarrollaba el acto se denunciaron casos de violación de los derechos de las mujeres migrantes. En este marco, Nelly, madre de Sandra Ayala Gamboa, presentó el caso de su hija, migrante peruana violada y asesinada en un edificio sede del Ministerio de Economía de la Provincia de Buenos Aires, ubicado en la Ciudad de La Plata. El caso de esta joven es conocido como un feminicidio, es decir, el asesinato de una mujer por su condición de tal.
Cada vez que se presentaba un caso, los presentes, incluido el Jurado, se veían conmovidos por los relatos de violencia y vulneración de derechos que quedaban al descubierto. Pero si bien estos casos se presentaban como historias y experiencias de vida, con trágicos finales en la mayoría de los casos, constituían en sí denuncias y discursos de resistencia y lucha. Es decir, se trataba de la enunciación de la voz de mujeres que no aceptan más discriminación, violación, machismo, racismo, xenofobia, injusticia y desigualdad.
El Tribunal de Mujeres Migrantes buscó de esta manera canalizar, en forma simbólica y política, sus reclamos, angustias y, principalmente, sus voces de denuncia al Estado Argentino. Se trata de una instancia creada por ellas mismas, por quienes dedican sus fuerzas a combatir la violencia ejercida hacia las mujeres y en particular a las migrantes.
Poco a poco, quieran o no, los Estados, el argentino en particular, deberán escucharlas, pues ellas se van empoderando a través de su auto-organización, lo que constituye un pilar en la lucha del movimiento de mujeres.
En este sentido, el Tercer Tribunal se propuso:
• Denunciar y condenar la violencia que sufren las mujeres migrantes y refugiadas en el ámbito laboral.
• Denunciar y condenar los casos de violaciones a los derechos económicos, sociales y culturales (DESC) de las migrantes y refugiadas en Argentina.
• Exponer las perspectivas de especialistas nacionales e internacionales, acerca de la situación de precariedad y vulnerabilidad de las mujeres migrantes y refugiadas en Argentina y en el mundo, desde su condición de trabajadoras.
• Impulsar el respeto de los derechos económicos, sociales y culturales para todas las mujeres migrantes y refugiadas en Argentina (1).
Considerando tal propósito y evaluando los resultados del encuentro, este tipo de iniciativas deben ser celebradas y fomentadas para que se sigan realizando cada año, ya que son necesarias como instancias de carácter colectivo donde las mismas mujeres migrantes toman la palabra y visibilizan su situación particular apropiándose del espacio público. En el contexto actual, éste resulta ser el medio más efectivo para llamar la atención tanto de la sociedad civil en su conjunto, como de los Estados de emigración y recepción.
Resulta grato entonces saber que hay mujeres migrantes que ven la necesidad de levantar la voz y decir basta a la vulneración de sus derechos como humanas; desde los económicos, políticos, sociales y culturales hasta los sexuales y reproductivos. De manera que llamar la atención sobre las problemáticas que ellas mismas reconocen como tales, resulta indispensable y una condición necesaria, pero no suficiente, para que las resistencias y las luchas del movimiento de mujeres vayan progresivamente cristalizándose y ocupando, por lo menos, un lugar en la agenda del Gobierno y Estado local.